A medida que la vida continúa y el estrés se acumula, me parece cada vez más esencial crear y mantener salidas regulares para garantizar mi salud general.
Caminar se ha convertido en una forma sencilla y sin complicaciones de desahogarme, a la vez que encuentro el equilibrio con el mínimo esfuerzo. Estar cerca de la naturaleza a menudo me despeja la mente, y poder mover el cuerpo al mismo tiempo me ayuda a afrontar la rutina diaria con multitud de beneficios, todos ellos con mínima preparación.
Dicho esto, últimamente he empezado a confiar en mis habilidades artísticas como principal vía de escape. Todo lo que sea "arte 3D" despierta mi interés... Ya sea moldeando arcilla, pintando, dibujando o haciendo proyectos creativos en 3D, si requiere mis manos y un poco de creatividad, ¡me apunto! Mi favorito indiscutible, y ni de lejos, es el crochet. Es fácil de montar, aún más fácil de desmontar, y se puede disfrutar con un gasto mínimo. Se pueden crear tantas cosas con un ganchillo y una hebra que me deja alucinada, desde suéteres hasta bolsos, chaquetas y carteras; el mundo es mío. Aunque tengo la costumbre de visitar a mis YouTubers favoritos, sumergirme en un proyecto tras otro, a veces perdiéndome en la madriguera del conejo durante horas, incluso los peores días se pueden diluir rápida y fácilmente con solo unos minutos de crochet. Antes de darme cuenta, vuelvo a tener sentido (o eso dice mi hija), recordando cosas que había olvidado, solucionando problemas que antes consideraba insuperables y encontrando soluciones reales a todo lo que el día me ha deparado.
Un problema importante podría frustrar esta escapada "perfecta". Conozco a mucha gente que ve el crochet como yo y lo acepta con entusiasmo como una "necesidad para salvar la cordura". Desafortunadamente, muchos de ellos han tenido que bajar el ritmo o incluso dejar de hacer lo que les apasiona. ¿La razón? ¡Lesiones por movimientos repetitivos! ¡Muchas de nuestras actividades habituales implican el uso de las manos y los dedos!
Aquí es donde diferenciamos a los pensadores críticos del resto. Sabemos en el fondo que todo lo que disfrutamos requiere cierto nivel de protección y cuidado. Una buena salud de las manos es cada vez más esencial en el mundo actual por múltiples razones, ya que nuestros dedos y manos son el medio por el que interactuamos con el mundo que nos rodea.
¿Qué estás haciendo para cuidar el tuyo?
Escrito por: Felicia Pocius